Este es el lugar y este el tiempo desde los que escribo, un lugar en el que no hay gravedad que pegue los pies al suelo, en el que los sueños son posibles y solo el amor y la amistad importan. Aqui no caben la conveniencia ni el interés, aqui podemos, todos, ser felices.

Poneos cómodos, estáis en casa.

lunes, 13 de julio de 2009

Mártires

Sería la leche
ser martir

me refiero a martir
de la libertad,
como la de Delacroix
con las tetas al aire
y una bandera

- seguidme -

a esos esforzados hijos de la pobreza

- seguidme
y matemos al tirano,
robemosle la bolsa,
ocupemos su casa y pongámonos sus trajes,
comamos sus pasteles,
bebámonos su vino,

y ya que estamos
guardemos un poquito
para las vacaciones,
firmemos la hipoteca,
contratemos el cable,
el coche, no olvidemos que es un mal necesario,
llenémonos la vida
de los lujos posibles,
para los imposibles,
créditos personales...

si, sería la leche
ser martir,
pero para nuestra desgracia
hemos nacido tarde.

3 comentarios:

Adolfo González dijo...

Para mí el coche no es un mal necesario. Es un mal, simplemente. Es una máquina espantosa, un montón de chatarra que, en vez de hacer más libre a la gente tal como para lo que fue concebido, lo que hace es atascar y contaminar y fomentar la pereza.

Prefiero ir andando.

Vivir con lucidez esta existencia me supone martirio y placer.

Y el que ve más allá de la pared con instrumentos naturales de visión acaba resignándose ante tanto "vidente" con discursos de ciego y de coche de choque contra esa misma pared.

Buena línea de poemas, Mayte.

Ah, ya te leí en el otro blog que te han llenado de sonrisas y de felicidad. Me alegra. ¡Eso es lo mejor que nos puede pasar!

*Vale dijo...

No creo sea tan tarde...
El cuadro que mencionas es hermoso.
Ciao!
:)

Jose Zúñiga dijo...

Bien, bien! Es grande ser mártir, aunque lo mejor es ser protomártir, algo que siempre me ha intrigado mucho.
Y, bueno, ya sabes que yo me niego a conducir. O sea, mal absoluto.