Este es el lugar y este el tiempo desde los que escribo, un lugar en el que no hay gravedad que pegue los pies al suelo, en el que los sueños son posibles y solo el amor y la amistad importan. Aqui no caben la conveniencia ni el interés, aqui podemos, todos, ser felices.

Poneos cómodos, estáis en casa.

domingo, 17 de mayo de 2009

Silencio

Nada corrompe la corona negra del silencio.
Juan Pablo Melizza


Escucho con la punta de los dedos
el negro eco
que mudo
se traga mis palabras,
escucho
con la planta del pie,
la palma de la mano,
con el vientre arrasado,
y los huesos doloridos,
escucho
el murmullo de las olas
en una caracola imaginaria;

el imperio es ahora del silencio
y yo,
su fiel vasallo.

2 comentarios:

Jose Luis Zúñiga dijo...

Por la caracola se oye el mar... Yo sigo escuchándolo de vez en cuando.

Adolfo Payés dijo...

están precisos tus poemas.. me quedo por aquí leyendo..

un gusto haber encontrado tu blog.. te sigo así podre leerte con mas frecuencia..

saludos fraternos
con mucho cariño
un abrazo