Este es el lugar y este el tiempo desde los que escribo, un lugar en el que no hay gravedad que pegue los pies al suelo, en el que los sueños son posibles y solo el amor y la amistad importan. Aqui no caben la conveniencia ni el interés, aqui podemos, todos, ser felices.

Poneos cómodos, estáis en casa.

sábado, 30 de mayo de 2009

Parte de guerra

Este amanecer sin respirarte
ahogándome en tu ausencia
sin quererlo
en esta lenta muerte
que me muerde
las puntas de los pies

y aún así
amanece
con un grito arrancado a los sueños
porque de nuevo
huiste
antes de abrir los ojos

y solo quiero advertirte
que la vida
castiga con la muerte
al que abandona el arma

regresa, yo te cubro
que aún me quedan balas
y vendas
y una herida
que escuece si respiro
y hay un ejército
de almas descarriadas
como nosotros
durmiendo en la trinchera
y una colina nueva
que antes del ocaso
debemos conquistar

y llegará mañana,
un nuevo amanecer junto a tu ausencia,
un metro más
de vida conquistada
un día más
robado a esta guerra.

1 comentario:

Genética Inexacta dijo...

Pero qué bonito lo cuentas, las guerras en la cama nunca deben perderse porque quizá sean las que mas heridos dejan.

¡¡Que me ha gustado mucho mucho!! Que sí y por eso he vuelto, para decírtelo.
Besotes!