Este es el lugar y este el tiempo desde los que escribo, un lugar en el que no hay gravedad que pegue los pies al suelo, en el que los sueños son posibles y solo el amor y la amistad importan. Aqui no caben la conveniencia ni el interés, aqui podemos, todos, ser felices.

Poneos cómodos, estáis en casa.

miércoles, 20 de mayo de 2009

Me desabrochas

Me desabrochas
tan solo con saberte,
cada botón, remache de armadura,

me desabrochas los miedos
y asoman a mi escote
las ganas,
las trincheras,
las nubes,
la autopista,

me desabrochas con dedos de ausencia,
solo con ser
desnudas mis sudores,

me desabrochas,
me quitas los zapatos
y al pie de la escalera
gritas que no te siga,
que el sótano es oscuro,
las ratas son enormes
y mi piel aún no tiene los callos suficientes...

me desabrochas
en nadas, en silencios
y yo me arranco los últimos botones
y los escupo
tan lejos
como puedo.

2 comentarios:

Jose Luis Zúñiga dijo...

Y te quedas boqueando, seguro. Hoy nos dio con las autopistas, por qué será.

Mayte Sánchez Sempere dijo...

Yo no sé que tengo con ellas (las autopistas), será que la vida está igual de mal señalizada, que para cuando te quieres dar cuenta vas tan deprisa que te pasas la salida correcta y te toca perderte y dar vueltas y buscarte un hueco para volver a retomar el camino que querías. Y venga a hacer autopistas nuevas y venga a perdernos una y otra y otra vez... no sé cuántos poemas he escrito ya con está "inspiración" u obsesión...

Y si, boqueando me quedo como pez fuera del agua (¿a quién le habré léido esto? ja ja ja)

BeRsos mil