Este es el lugar y este el tiempo desde los que escribo, un lugar en el que no hay gravedad que pegue los pies al suelo, en el que los sueños son posibles y solo el amor y la amistad importan. Aqui no caben la conveniencia ni el interés, aqui podemos, todos, ser felices.

Poneos cómodos, estáis en casa.

domingo, 26 de abril de 2009

Desde el puerto

¡Cómo quema esto de amarte tanto!

y saberte
tan lejos,
tan extraño,
tan solo en tu deriva
frágil en tu tormenta
remando con las manos
y amarrado
cadenas de galeote
se clavan en tu carne
y yo en la orilla espero
mirando al horizonte
la jornada
de gloria
en que venza nuestra flota
y regresen a casa
los hombres secuestrados
los esclavos cautivos
y tú
que maniatado
partiste con tu llanto
los hombros tan cargados
por un peso insufrible
y la mirada turbia
del que bebió hasta el fondo
la copa de los sueños
y despertó borracho
desnudo
apaleado.

¡Cómo quema este sol a la orilla,
cómo quema esto de amarte tanto!

No hay comentarios: