Este es el lugar y este el tiempo desde los que escribo, un lugar en el que no hay gravedad que pegue los pies al suelo, en el que los sueños son posibles y solo el amor y la amistad importan. Aqui no caben la conveniencia ni el interés, aqui podemos, todos, ser felices.

Poneos cómodos, estáis en casa.

domingo, 18 de enero de 2009

Un jueves, por ejemplo

Resbala tu brazo
aún dormido
por el borde arrugado de mi calma
y se imanta mi brújula de nuevo
en busca de tus rizos,
de un fragmento de piel,
de ese pie descalzo...
no te espero, bostezo
y alargo el momento,
esta ilusión fugaz
de ser parte de algo
hasta que los relojes imponen su rutina
y piso el suelo
en que olvido tu nombre.

1 comentario:

Caste dijo...

qué mas dan los nombres

las noches sólo deberían ser instantes

sólo instantes fugaces

sin más

me gustó el poema.

un abrazo