Este es el lugar y este el tiempo desde los que escribo, un lugar en el que no hay gravedad que pegue los pies al suelo, en el que los sueños son posibles y solo el amor y la amistad importan. Aqui no caben la conveniencia ni el interés, aqui podemos, todos, ser felices.

Poneos cómodos, estáis en casa.

martes, 6 de enero de 2009

Después del Titanic

No sé cómo explicarte
a ti
que nunca entiendes
la orilla que se esconde
tras el inmenso océano,
ni como hacerte ver
que quise un lago
para nadar en aguas
con peces de colores...

No sé cómo mostrarte
la ternura
de aquel arroyo
en su breve recorrido,
o la sed que calma
esa fuente
de aguas saladas
hermanas de mis lágrimas.

No sé cómo explicaros
a ti
a ti
a todos
que ya me ahogué
y el resto
son naufragios
minúsculos en un vaso de vino.

No hay comentarios: