Este es el lugar y este el tiempo desde los que escribo, un lugar en el que no hay gravedad que pegue los pies al suelo, en el que los sueños son posibles y solo el amor y la amistad importan. Aqui no caben la conveniencia ni el interés, aqui podemos, todos, ser felices.

Poneos cómodos, estáis en casa.

jueves, 25 de diciembre de 2008

Teatro

Se puede vivir
(sobrevivir, le llaman)
con todos los huesos rotos,
los órganos apolillados
y la esperanza
amontonada en un rincón
aguardando
que inventen
el recomponedor de corazones.

Sólo hay que tener cuidado
de no exponerse
a corrientes de aire
ni a lógicas higiénicas,
no hacer limpieza
demasiado a menudo
y vigilar que cada pedacito,
cada mota de polvo ilusionado,
se quede cerca
por si vuelve la dicha.

Mientras tanto
las sonrisas atrapan más sonrisas,
los abrazos calientan más abrazos,
los poemas escriben más poemas...
el artificio
siempre da resultado,
porque en el fondo,
la vida es un teatro.

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