Este es el lugar y este el tiempo desde los que escribo, un lugar en el que no hay gravedad que pegue los pies al suelo, en el que los sueños son posibles y solo el amor y la amistad importan. Aqui no caben la conveniencia ni el interés, aqui podemos, todos, ser felices.

Poneos cómodos, estáis en casa.

lunes, 29 de diciembre de 2008

El olor acre de un poema recién vomitado

Agotada la lengua
de lamer filos
se me desangra en versos
comisuras abajo,
y trago nauseas
calientes y amargas,
viscosas babas
de corazón borracho...

esa es la sustancia
que nutre los poemas,
vómito inevitable
si tras el paladar
la tristeza presiona
y se desborda,
color de bilis,
verde desesperanza.

Tiembla la pluma,
resbala entre los dedos,
tinta invisible,
amores, sentimientos
a medio digerir
manchan las hojas...
échalo todo,
asienta el estómago
traga de nuevo
la vida,
la que toca,
hasta que no puedas más
y escribas un poema.

4 comentarios:

Giovanni-Collazos dijo...

Es la pureza de un poema, un pedacito de alma, lo que has plasmado aquí... Gracias por compartir tu rincón más querido.

Un beso.

Gio.

Ana Clavero dijo...

Sólo puedo decir que siempre logras con lo que escribes "tocarme la fibra".

Un besazo y feliz año, Mayte.

pablo medel dijo...

En eso estamos. Un placer leerte, Mayte. Te seguiré por aquí.

Mayte Sánchez Sempere dijo...

La poesía es, las más de las veces, puro vómito... lo milagroso es que en ocasiones consigamos que resulte bello o que toque otra fibra que no sea la propia.

Gracias Gio, Ana y Pablo. Esta es vuestra casa.