Este es el lugar y este el tiempo desde los que escribo, un lugar en el que no hay gravedad que pegue los pies al suelo, en el que los sueños son posibles y solo el amor y la amistad importan. Aqui no caben la conveniencia ni el interés, aqui podemos, todos, ser felices.

Poneos cómodos, estáis en casa.

domingo, 30 de noviembre de 2008

El fin de las fresas

De manos
a boca
me encuentro
con el fin de las fresas
y sonrío...
vendrán nuevos paisajes,
no se agotó
el sueño
que juramos,
pero el fin de las fresas
te alcanza,
mañana, hoy, ya es tarde.

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