Este es el lugar y este el tiempo desde los que escribo, un lugar en el que no hay gravedad que pegue los pies al suelo, en el que los sueños son posibles y solo el amor y la amistad importan. Aqui no caben la conveniencia ni el interés, aqui podemos, todos, ser felices.

Poneos cómodos, estáis en casa.

domingo, 30 de noviembre de 2008

El fin de las fresas

De manos
a boca
me encuentro
con el fin de las fresas
y sonrío...
vendrán nuevos paisajes,
no se agotó
el sueño
que juramos,
pero el fin de las fresas
te alcanza,
mañana, hoy, ya es tarde.

sábado, 29 de noviembre de 2008

Cuando menos lo esperas

Vuelve,
al final siempre vuelve,
vestida con su toga de juez inmisericorde,
preñada aún de nostalgias,
con las lágrimas secas,
resecas,
con legañas,
vuelve calzando
botas de siete leguas,
vuelve,
ilusión,
poema cabalgando,
se desboca cualquier martes sin lluvia,
atropella
un jueves por la noche,
vuelve,
miércoles canalla fuera del tiempo,
vuelve en domingo de horas desgastadas,
en sábado mojado,
en viernes frío,
en lunes con ojeras,
vuelve la vida,
el latido levanta el mar en calma
y
por fin
vuelve.

martes, 18 de noviembre de 2008

Música y lágrimas

No quiero hoy otro instante
fuera de aquel
al fondo de tus ojos...
sonaba esta canción
y San Bernardo
era mi paraíso,
somewhere over the rainbow
giraba nuestro mundo,
nuestros sueños,
y yo sabia,
sin género de duda
que aquel coche abollado
era mi wonderful world
en cuatro ruedas.

Perdidos en Madrid
sin nuestra cueva,
la noche se nos escapó entre los dedos
como se fue tu sonrisa
y con ella mi cordura,
pero aún creo
que sobre el arco iris
vuelan aves azules,
tuyas,
mias...
y en Gran Vía
sigue siendo de noche.

Over the rainbow-wonderful world, Israel Kamakawiwo'ole



domingo, 16 de noviembre de 2008

Penélope Glamour 2008

Nunca me canso
de hacer el amor
solo para que otros
lo deshagan
y tejo por el día
para que cada noche
alguien tire del hilo
así,
como si nada...
y yo
que nunca me canso
de hacer el amor
abro los ojos
dispuesta a rechazar
otro

¿Follamos?

viernes, 14 de noviembre de 2008

Y el bardo, como siempre, amordazado.

Poema ganador del concurso
Amparo Bletisa y otros locos del montón.

Como aquellos
irreductibles galos
solo temo una cosa:
que el cielo se desplome
y nos aplaste
sin dar tiempo
a un nuevo banquete...

bebamos, ¡por Tutatis!,
y hagamos del amor
un brindis, ¡por Belenos!,
e incrédulos
miremos a los cuerdos
y a coro recitemos

¡Están locos
estos romanos!.

martes, 11 de noviembre de 2008

Epitafio esculpido en una ola

Si llega el día
en que no hallas mi hombro
o buscas
y no encuentras
tu hueco entre mis muslos,
si llega a suceder
que desgañitas
tu miedo con mi nombre
y no acudo,
si giras la cabeza
y en tus huellas
faltan las mías
besando tus talones,
búscame, amor,
cenizas aventadas,
disuelta en el mar
(nunca en un nicho).

lunes, 10 de noviembre de 2008

La culpa es de la Plaza de Santa Ana

Hay que amar mucho
para no amar de menos,
para bajarse
las bragas del sentido
común que ata
y amarra
pies inquietos,
espanta sueños
y enmarca
orlas y títulos.

Me descompuse,
reloj bicentenario,
en catalinas
robadas al olvido,
en muelles saltarines oxidados,
en carillones,
péndulos
y tornillos.

Te regalé
mi esfera atigrada,
un arañazo a las 2:45,
siete de siete,
acróbatas borrachos,
olvidamos la red,
reimos como niños.

Hay que amar mucho
para no amar de menos,
para esperarte
al borde del abismo.

Nido de piedra

Habrás comprobado,
amor,
que lo cierto
es lo primero que falla,
que los planes
trazados al dedillo
se quedan cortos
cuando la vida
ataca
y los regalos
absurdos,
imposibles,
son los mejores
por ser inesperados...
y ahora quieres
vivir
como las aves
y se te olvida
que al fondo de una cueva
quisimos una vez
ser libres
juntos
y todavía
no lo hemos intentado.
Te invito
a vivir
bajo mi puente,
desatado el amor,
roto cualquier contrato,
solos tú y yo
en un nido de piedra.

domingo, 9 de noviembre de 2008

Los pétalos de Margarita

¿Para qué
deshojar más margaritas
si ya sé la respuesta?

Me quiere.

Pero no cambia nada,
cada mañana llueve
y el rocío
me cubre
cada noche,
la alegría
de pétalos impares
se diluye
en los días infinitos,
palomas,
antenas,
autobuses
con todos los cristales
empañados,
aceras que resbalan,
hojas muertas,
jardines careados,
flores tardías,
arroyos,
barro,
setas,
vuelve el frío
y el paisaje
de todos los otoños
se aferra a mi ventana,
toca la rama muerta
los cristales
y se ríe,
desnuda de cuidado...

Vaya, seguimos solas... ¿no habíamos quedado
en que te quiere?

¡Qué sabrás tú,
hija estúpida del árbol
de lo que ocurre
en las almas
más mortales?
Mira la margarita,
ella lo jura
una y mil veces...
me quiere, es un hecho.

Cae la noche
en medio de la tarde
y mis caricias
son para Margarita
que desde un vaso,
tullida,
me sonríe.

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Una del Oeste

Herida de muerte,
asesinada
a manos de mi propia vida,
el certero balazo,
aurícula,
ventrículo,
la aorta desgarrada...

y el listo de turno,
machete indio
y barba de tres días,
que se empeña
en cauterizar la herida
con pólvora
de sus balas...

- Muerde fuerte el pañuelo
(y cuando prenda la yesca,
te desmayas)

pero
¿quién cojones
ha escrito esta escena?

después de tres días de fiebre
lo suyo
es que una india,
maciza,
trenzas engominadas,
refresque la frente del herido
con paños blanqueados
en orina de bisonte...

pero yo
cada vez que abro los ojos
me encuentro desnuda
sobre la sucia mesa
de la cocina,
desangrándome,
oliendo a pólvora,
los bordes de la herida
ampollas
infectadas
y el tipo del machete
escupe aguardiente en un emplasto...

- Esto te va a escocer.
- ¿Por qué me curas?
- Considérame un amigo.
- Con amigos como tú...