Este es el lugar y este el tiempo desde los que escribo, un lugar en el que no hay gravedad que pegue los pies al suelo, en el que los sueños son posibles y solo el amor y la amistad importan. Aqui no caben la conveniencia ni el interés, aqui podemos, todos, ser felices.

Poneos cómodos, estáis en casa.

miércoles, 8 de octubre de 2008

Contracorriente

¡Qué ardua tarea
la de la contracorriente!

Única forma de beber la vida
sin que se nos escape,
tan solo abrir la boca
y dejar que nos penetre,
aferrar la baranda oxidada
del tobogán en que otros se deslizan
y emprender la ascensión,
los pies resbalan tres veces cada paso
y es más fácil ceder,
dormir el músculo,
acallar la conciencia y acabar,
como todos,
riendo tontamente con el culo en la arena.

¡Qué ardua tarea
la del amor correcto!
No el conveniente,
no el acostumbrado,
amor salmón, amor contracorriente.

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