Este es el lugar y este el tiempo desde los que escribo, un lugar en el que no hay gravedad que pegue los pies al suelo, en el que los sueños son posibles y solo el amor y la amistad importan. Aqui no caben la conveniencia ni el interés, aqui podemos, todos, ser felices.

Poneos cómodos, estáis en casa.

lunes, 15 de septiembre de 2008

Primer día de escuela

Sucedió que llegaste
sin que hubiese en el cielo
signos que advirtiesen
que el mundo
iba a cambiar,
arriba, abajo,
pies a cabeza,
llegaste y ya no hubo
otro horizonte
ni otro anhelo
ni nada
que hubiera que buscar
en el futuro,
nada
que rescatar
de otros naufragios.

Sucedió que llegué
quizá unos años tarde
o solo
cuando me necesitaste,
llegué y soñaste
que estaba en tu horizonte,
que buscarías
solo mi piel en tu futuro
y dejarías de hundirte
en tu naufragio.

Sucedió que llegamos
a escribir juntos
nuestra tabla periódica
de los elementos,
química formulada
y física aplicada a conciencia,
dos cuerpos que se atraen
y se disuelven,
violentas
reacciones
previsibles,
soñamos en voz alta
un amor
que de pronto
fue demasiado grande
para estas libertades
tan pequeñas
y vencieron
el miedo
y la prudencia,
todo aquello que aprendimos
cuando
el primer día de escuela
alguien nos dijo
"niño
estate quieto
atiende
y no hagas tonterías".

No hay comentarios: