Este es el lugar y este el tiempo desde los que escribo, un lugar en el que no hay gravedad que pegue los pies al suelo, en el que los sueños son posibles y solo el amor y la amistad importan. Aqui no caben la conveniencia ni el interés, aqui podemos, todos, ser felices.

Poneos cómodos, estáis en casa.

sábado, 16 de agosto de 2008

Un regalo del cielo

Abrázame,
amor,
en la distancia,
que aún en verano
el corazón
se hiela
cuando
tu ausencia
se impone
con su frío,
sólido muro
que tapia
mi alegría
y la confina
en ese
cuarto oscuro
en que mueren
las horas
atrapadas
en la tela
de araña
del recuerdo.

Bésame,
amor,
de lejos,
suavemente,
recuérdame,
evoca
mis perfiles,
cierra los ojos
y sueña
con mis labios,
con el lunar
que adorna
mi mejilla,
saborea
los besos
que te mando
envueltos
en la luz
de aquella
estrella.

Recuerda
que posees
un tesoro
más valioso
que el oro
del rey Midas:
tienes mi amor,
mi alma
en tu bolsillo,
mi sonrisa
prendida
de tus labios...

No es la mujer
que soy
lo que más vale,
es el amor
que mueve
los planetas,
es el dedo
de Dios
que te ha tocado,
dándote
lo que otros
desearían,
mas no por ser yo,
plagada de defectos,
sino por lo que significa
ser amado...

solo por eso
te envidio,
amor mio.

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