Este es el lugar y este el tiempo desde los que escribo, un lugar en el que no hay gravedad que pegue los pies al suelo, en el que los sueños son posibles y solo el amor y la amistad importan. Aqui no caben la conveniencia ni el interés, aqui podemos, todos, ser felices.

Poneos cómodos, estáis en casa.

lunes, 11 de agosto de 2008

Nuestro día de suerte

Por un día
de buena
suerte,
siete años
para romper
cada espejo
a que me abismo,
siete años
tropezando
con orondos
gatos
negros
debajo
de la escalera,
siete años
con el paragüas
abierto
en casa
por no cantar
bajo
la lluvia
de mis propias
lágrimas,
siete años
vaciando
saleros
en blancos
y cristalinos
montones
sobre el mantel...

porque no creo
en ningún azar
que decida
que hacer
con
aquel día
de suerte.

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