Este es el lugar y este el tiempo desde los que escribo, un lugar en el que no hay gravedad que pegue los pies al suelo, en el que los sueños son posibles y solo el amor y la amistad importan. Aqui no caben la conveniencia ni el interés, aqui podemos, todos, ser felices.

Poneos cómodos, estáis en casa.

jueves, 24 de julio de 2008

Trenes

"En tren con destino errado
se va más lento que andando a pie"
Jorge Drexler


Por triste
y solitario
que esté
el apeadero
no es
buen
momento
para engancharse
a tren
ajeno...

En taquilla
solo pueden
adquirirse
billetes
de ida
para uno
y del trayecto
solo es segura
la última
estación,
el resto
se descubre
pegando
la nariz
a la ventanilla,
bebiéndose
el paisaje
y cambiando
agujas
en todos
los pajares.

No podrá
contratar
el seguro
obligatorio,
las probabilidades
de colisionar
con otros
convoyes
son enormes
y
las consecuencias
absolutamente
imprevisibles.

La empresa
no se responsabiliza
del equipaje
que cada uno
cargará
como buenamente
pueda
procurando,
eso si,
mantenerlo
alejado
de pasillos
y accesos
para evitar
tropiezos
de otros usuarios
que serán
sancionados
con un profundo
e injusto
sentimiento
de culpa.

No está permitido
distraer
a los monos
ni alimentar
al conductor.
(o quizá sea al revés)

En cualquier caso
el maquinista
parece
sordo
mudo
ciego...
pero solo lo parece.

1 comentario:

Caste dijo...

Muy buenas instrucciones
el que avisa...pues eso...

son meses
en que no es buen momento
para nada
ni engancharse a un tren
ni a unas caderas
que rompan cadenas

ahora
intento desengancharme
de la droga del recuerdo
del mono de unos besos
que aún saben al
andén de un adiós

y los trenes pasan muy cerca
me despeinan
y sube la adrenalina
al saltar a la vía

es el mejor momento
ya hasta me divierte
ver pasar el tren
y saber que de nuevo
lo pierdo

brindemos por ello

¿dónde están los floreros?