Este es el lugar y este el tiempo desde los que escribo, un lugar en el que no hay gravedad que pegue los pies al suelo, en el que los sueños son posibles y solo el amor y la amistad importan. Aqui no caben la conveniencia ni el interés, aqui podemos, todos, ser felices.

Poneos cómodos, estáis en casa.

sábado, 12 de julio de 2008

Tanguito de la gallega vieja

¡Cantame, loco,
a mi sola,
al oído,
cantame
y decime
vení flaca!

Hablá
de las raíces del amor
que necesito
saber
que dejo
huella,

decime
otra vez

¿qué hacés, gallega?

ya sé
que no te importa
pero
quiero
poderte
contestar

ya me cansé
de ser
la gaucha bruta

llevame
a las mansiones
de Alejandra
que ya Leandro
escribirá mi vida...

pero antes
pasaré
por Buenos Aires
y desde allá,
indigente
de futuros,
caminaré
hacia
el norte,
a la ciudad modelo
y encontraré
el lugar
de aquella casa
sostenible,
ecológica,
imposible
en que envejecerán
mis ganas
de pintarle
en un estudio
allá arriba
en el terrado.

2 comentarios:

Caste dijo...

suena música en tus letras

que no deje de sonar

un abrazo

Mayte Sánchez Sempere dijo...

Lo tenías que escuchar recitado por mi amigo Mauricio, el argentino con los ojos más verdes que he visto en mi vida y la voz más bonita del mundo mundial (eso sin exagerar :D)