Este es el lugar y este el tiempo desde los que escribo, un lugar en el que no hay gravedad que pegue los pies al suelo, en el que los sueños son posibles y solo el amor y la amistad importan. Aqui no caben la conveniencia ni el interés, aqui podemos, todos, ser felices.

Poneos cómodos, estáis en casa.

lunes, 16 de junio de 2008

Sigue el camino de lágrimas amarillas

Y tú,
hombre de hojalata,
siempre
tuviste
un corazón,
aún ahora
que no es más
que un trozo
de metal
hueco,
abollado,
oxidado...

Puedes,
si quieres,
caminar conmigo
hasta la ciudad esmeralda
o puedes,
si te empeñas,
seguir ahí plantado
sin descubrir
tu valor,
sin utilizar
tu cerebro,
sin dejar latir
a tu corazón
y solo.

Decidas lo que decidas
tu vida
no tendrá
más
o menos
días
pero créeme,
si te quedas
ahí
se te hará
muy larga.

Si quieres
venir
conmigo
solo tienes
que seguir
el camino
de lágrimas
amarillas.

No hay comentarios: