Este es el lugar y este el tiempo desde los que escribo, un lugar en el que no hay gravedad que pegue los pies al suelo, en el que los sueños son posibles y solo el amor y la amistad importan. Aqui no caben la conveniencia ni el interés, aqui podemos, todos, ser felices.

Poneos cómodos, estáis en casa.

sábado, 17 de mayo de 2008

Por qué hay una carta de amor pegada a la suela de tu zapato

Escribo
desde otra dimensión,
desde otro tiempo;
escribo
palabras
que nunca diré
porque tengo
la boca
llena
de barro...

y si lloro
es solo
porque los ojos
se me han
llenado
de tierra,
la de las raíces,
la de los gusanos.

Vivo como tú,
cada día,
con manos
y pies
clavados al asfalto,
arrastrando
unas alas
mojadas,
empapadas
de realidades
despóticas
y cotidianas.

Escribo
versos de amor
en paredes,
servilletas
y cristales mojados,
escribo
para ti
y para mi misma.

Te escribo
cartas de amor
y sueño
con nosotros
porque
con estar viva
no me basta.

2 comentarios:

Caste dijo...

brutal
me llegó
lo ví
lo viví

ojalá que lo lea el destinatario,
que encuentre esa servilleta
o ese espejo con vaho tras una reconfortante ducha...

gracias, me ha encantado, de verdad

hipersensibilidad a tus versos

un abrazo

Mayte Sánchez Sempere dijo...

Gracias a ti por tus buenos deseos. Estoy segura de que lo leerá, algún día...

Un besazo