Este es el lugar y este el tiempo desde los que escribo, un lugar en el que no hay gravedad que pegue los pies al suelo, en el que los sueños son posibles y solo el amor y la amistad importan. Aqui no caben la conveniencia ni el interés, aqui podemos, todos, ser felices.

Poneos cómodos, estáis en casa.

lunes, 12 de mayo de 2008

Génesis

Cuando te conocí
era tan pequeña
que acurrucada
me escondí entre los pliegues
de tu ombligo.


Allí me incubaste,
abrigada,
acostumbrándome a tu olor
y al tibio vaivén
de tu respiración.


Crecí pegada a ti,
mis brazos
enroscados en los tuyos,
mis piernas
enredadas en las tuyas,
los sexos confundidos,
palpitando,
pulmón contra pulmón
nos respiramos…


Mezclamos las palabras,
las mordimos,
la punta de tu lengua
entre mis dientes,
saliva de un te quiero
en tus orejas.


Ahora el infinito
nos separa,
pero se me olvidó
que aún estamos unidos
por el cordón umbilical
que aún late.


Y sé que ya no puedes olvidarme,
y sé que ya no puedo olvidarte,
porque mezcladas,
tu sangre y mi sangre,
nos queman las encías
al apretar los dientes
y esforzarnos
por seguir viviendo
separados.

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