Este es el lugar y este el tiempo desde los que escribo, un lugar en el que no hay gravedad que pegue los pies al suelo, en el que los sueños son posibles y solo el amor y la amistad importan. Aqui no caben la conveniencia ni el interés, aqui podemos, todos, ser felices.

Poneos cómodos, estáis en casa.

martes, 6 de mayo de 2008

Gato hidraúlico

Porque tú eres el gato
que quiero llevarme al agua,
por eso me arañas...
pero no temas,
el agua no hace daño...
es solo que,
como dice el refrán,
el gato escaldado del agua fría huye...

Yo soy el agua,
fresca
y bastante corriente,
agua del montón...
del montón de agua
que llena el mar,

(ese mar que se oía allí,
en lo alto de la torre
donde se quedaron
nuestros sueños,
jugando a subir y bajar
en un ascensor
transparente
de espaldas
al mar)

Pero ¿sabes?
hay gatos que se bañan,
y me han contado
que algunos
hasta saben nadar.

Es solo cuestión
de perderle
el miedo
al agua...

No la pienses toda junta,
demasiada agua junta
ahoga,
piénsala
con
cuen
ta
go
tas,
como me piensas a mi,
a
po
qui
tos...

No como yo,
que te pienso a ti en océanos,
mi gato grande.

Te pienso, te pienso
y ahora que lo pienso...
igual
es que te ahogué
un poco
cuando me convertí
en tu gota fría,
que no es gota
sino océano desbocado que se te viene encima...

Espera,
empecemos otra vez,
acércate a mi orilla,
solo voy
a
salpicarte
un
poquito,
nada
más...

¿ves, tonto, como no duele?

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