Este es el lugar y este el tiempo desde los que escribo, un lugar en el que no hay gravedad que pegue los pies al suelo, en el que los sueños son posibles y solo el amor y la amistad importan. Aqui no caben la conveniencia ni el interés, aqui podemos, todos, ser felices.

Poneos cómodos, estáis en casa.

viernes, 9 de mayo de 2008

Amada insatisfecha

Espera,
aún no puedes irte,
antes
me queda
algo importante
por hacer...

tengo que lamer
desde la raíz
hasta la punta
cada uno de los vellos
que me hacen
cosquillas
desde tu pecho...

no puedes irte
porque
aún
no he terminado
de contar
tus latidos...

docemilonce,
docemildoce...

no me hables,
no me digas
que no puede ser,
pierdo la cuenta
y tengo
que volver
a empezar.

Espera,
no me sueltes
la mano
que aún tengo
que acariciar
por fuera
y por dentro
cada celula,
duras las de la palma,
suaves las del dorso...

no me sueltes
que aún
no he conseguido
esconderme
debajo de tus uñas...

dame un minuto
más
¿no te has fijado?
a tu oído izquierdo
le faltan
tres te quiero...

y hay un rincón,
detrás de la rodilla,
que llora
porque
no le he dado
un beso.

Espera,
no puedes irte,
tengo tanto
que hacer
aún
contigo...

2 comentarios:

Caste dijo...

Bueno,
qué decir...

lo primero:
gracias por estas vacaciones,
era el sitio donde yo querír ir
desde pequeño, allá donde no se crece...(Segunda estrella a la derecha,volando hasta el amanecer)...
necesitaba vacaciones,
necesito descansar...quizá esconderme...no sé...aquí estoy bien...se oye el mar, huele a salitre...y además invitado...

y ahora decir que estas letras me han llegado muy dentro...muy dentro...lo he releido ya unas cuantas veces...no te digo cuántas, por que perdí la cuenta...

tantas cosas quedan por hacer a veces..."no te vayas, dame un minuto más...y que sea un minuto eterno"...joder, Mayte, brutal tu poema...

un beso y un abrazo...

poco a poco, me acomodo en mi hamaca y te leo....silencio...que nada estropeé este instante


antonio

Mayte Sánchez Sempere dijo...

Siempre, siempre, quedan cosas por hacer... y siempre debería quedar la esperanza de que el tiempo aún no se ha terminado.

Por eso nunca me arrepiento de lo que dije e hice, de lo que luché por conseguir ese minuto más... y por eso nunca dejaré de intentarlo. Merece la pena, aunque duela.

Un beso, un abrazo y una piña colada, nos vemos en la orilla.

Mayte